Estados Unidos comenzará a cobrar aranceles del 10 por ciento a las importaciones argentinas a partir de este viernes 24 de julio, dentro de un nuevo esquema de tarifas que alcanzará a 60 países en total.
La administración Trump anunció la medida como respuesta a lo que considera prácticas comerciales vinculadas al trabajo forzoso. La decisión se basa en investigaciones comerciales que el gobierno estadounidense había iniciado bajo la Sección 301 de su Ley de Comercio de 1974.
Según informó la Oficina del Representante Comercial de Estados Unidos (USTR), el arancel del 10 por ciento para Argentina entrará en vigencia cuando expire el gravamen global temporal que Washington había fijado por 150 días.
Para los productos argentinos, existe la posibilidad de exenciones en determinados sectores, aunque por ahora las autoridades estadounidenses no precisaron cuáles serían los rubros beneficiados. Estas excepciones buscarían permitir que Argentina cumpla con compromisos relativos a prohibiciones de importación de trabajo forzoso.
El mismo arancel del 10 por ciento se aplicará a otros 15 países, entre ellos Bangladesh, Camboya, Canadá, Ecuador, Guatemala, Honduras, Indonesia, India, México y el Reino Unido.
Otros destinos enfrentarán tasas más altas: los productos de la Unión Europea, Japón, Corea del Sur, Taiwán y Suiza pagarán entre 10 y 12,5 por ciento, mientras que el resto de las naciones verá gravámenes del 12,5 por ciento.
El gobierno estadounidense indicó que exceptuará de estos aranceles las materias primas cuya falta de disponibilidad pudiera causar trastornos en la economía, así como aquellos productos que no se pueden producir en cantidades suficientes o a precios razonables dentro de Estados Unidos.




