Un tornado de categoría EF-2 golpeó a Requínoa, en la zona central de Chile, causando daños significativos en viviendas, infraestructura educativa y servicios básicos. El fenómeno registró vientos de entre 179 y 218 kilómetros por hora, dejando un saldo de una persona herida y aproximadamente 70 viviendas afectadas.
El Colegio Tricahue sufrió daños estructurales graves. El alcalde de la comuna, Waldo Valdivia, describió la situación como "destrucción total" del gimnasio, techumbre y ventanales del establecimiento. Los estudiantes se encontraban en el interior durante el evento. Además, el temporal dejó sin electricidad a más de 7.760 clientes de la zona.
En paralelo, otras zonas de la región central chilena registraron emergencias adicionales. Un rayo impactó la estación ferroviaria de Talca, aunque sin afectar a pasajeros ni a los servicios de trenes en operación. En Santiago, las intensas lluvias y granizadas provocaron el desborde de la Quebrada Honda en el sector de Las Condes, forzando a las autoridades a declarar alerta roja por riesgo de remociones en masa en diez comunas de la región Metropolitana.
Este temporal se produce solo tres semanas después de otro aluvión que afectó la capital chilena el 8 de octubre, dejando seis personas heridas y cubriendo de barro varios sectores residenciales ubicados en las laderas de la cordillera. Los expertos vinculan la recurrencia de estos fenómenos con cambios en patrones meteorológicos que han caracterizado el comienzo de la primavera en la zona centro-sur del país.




