En la política nacional argentina, el peronismo atraviesa un momento de enfrentamiento interno. Dirigentes cercanos al ala dura kirchnerista salieron a criticar al gobernador bonaerense Axel Kicillof, apuntando contra lo que denominan intereses económicos que buscarían influir en la construcción de candidaturas peronistas para 2027.
Funcionarios como Eduardo "Wado" de Pedro, la intendenta Mayra Mendoza y otros dirigentes de La Cámpora expresaron preocupación por lo que consideran una estrategia para marginar el apellido Kirchner del panorama político. "Hay apellidos que parecen peligrosos para ciertos privilegios", sostuvo De Pedro en alusión a la posible candidatura de Cristina Kirchner.
Por su parte, desde el entorno del gobernador bonaerense la respuesta fue diferente. Kicillof instruyó a su círculo cercano a no responder las críticas del sector kirchnerista y mantener el enfoque en la disputa política con el gobierno nacional de Javier Milei, buscando construir una alternativa de poder.
En un encuentro reciente del Movimiento Derecho al Futuro en La Plata, Kicillof dejó abierta la posibilidad de competir en una interna peronista, aunque aclaró que 2026 no es el momento para definir candidaturas presidenciales.
Los analistas políticos advierten que estas tensiones internas en el peronismo continuarán a medida que se acerque el ciclo electoral de 2027, con diferentes sectores posicionándose en torno a distintas visiones sobre el futuro de la coalición.




