La economía argentina mostró señales de respiro durante la última semana. El índice de riesgo país descendió 12 puntos hasta ubicarse en 482 unidades, marcando su nivel más bajo del mes mientras la inflación continuó desacelerándose y el peso se mantuvo estable.
En el mercado de valores, el S&P Merval avanzó 1,3% medido en pesos locales, aunque en dólares la ganancia fue más modesta: 0,9%. El índice sigue sin lograr aferrarse de forma sostenida por encima de los dos mil dólares.
Entre los factores que sostuvieron la tendencia alcista aparecen la continuidad de la baja de precios, la estabilidad del tipo de cambio y una actividad económica que se mantiene desacelerada. El Banco Central redujo el ritmo de compras de divisas, mientras las tasas en pesos siguieron normalizándose hacia abajo.
El Tesoro Nacional logró refinanciar vencimientos por $8,1 billones sin necesidad de ofrecer tasas especialmente atractivas, lo que sugiere mejora en la confianza de los inversores.
No obstante, los mercados globales enviaron señales menos optimistas. El S&P 500 retrocedió 0,85%, el Nasdaq 0,66% y el Dow Jones bajó 1,6%, presionado por tasas de interés internacionales elevadas, mayor tensión geopolítica y expectativas de una Reserva Federal de Estados Unidos más restrictiva.




