La Oficina Nacional de Administración Oceánica y Atmosférica de Estados Unidos (NOAA) y el Servicio Meteorológico Nacional alertan sobre un fenómeno climático de intensidad excepcional que llegará durante el final de 2026. Existe más de un 90% de probabilidades de que el calentamiento anómalo del Océano Pacífico alcance niveles no vistos desde 1950, con consecuencias directas en el patrón de lluvia y temperatura de toda la región.
Aunque la denominación "Súper El Niño" es informal entre especialistas, el impacto será concreto: el fenómeno ya está vinculado con el aumento de precipitaciones y períodos de tiempo inestable que se registran en el país. Para la Patagonia y el Comahue, esto significa prepararse para mayores riesgos de tormentas fuertes, lluvias abundantes en cortos períodos y posibles eventos de tiempo severo durante la primavera.
Los expertos advierten sobre varios escenarios probables: aumentos en el caudal de ríos y arroyos, riesgo de anegamientos en zonas urbanas y rurales, y dificultades en las labores del campo por exceso de humedad. La variabilidad será también característica: períodos secos alternándose con precipitaciones muy abundantes.
Cabe destacar que los pronósticos climáticos permiten anticipar tendencias generales, pero no pueden determinar con meses de anticipación la fecha exacta de una tormenta específica ni la cantidad de lluvia en un lugar concreto. Aunque el panorama es desafiante, especialistas ya mencionan que algunos sectores productivos podrían encontrar oportunidades en este escenario, mientras que otros deberán extremar precauciones.




