Argentina registra en 2026 la cifra más baja de casos de síndrome urémico hemolítico (SUH) de los últimos diez años. De acuerdo con datos del Sistema Nacional de Vigilancia de la Salud, hasta el momento se notificaron apenas 73 casos en todo el país.
Esta es una reducción importante respecto al promedio anual de los últimos cinco años, que alcanzaba los 112 casos. El año pasado, 2025, ya había mostrado un descenso significativo con 209 casos notificados —la tasa más baja entre 2015 y 2025— y lo que va de 2026 profundiza esa tendencia positiva.
El SUH afecta especialmente a menores de 5 años. En 2025, los niños entre 2 y 4 años concentraron el 43% de los casos, seguidos por los de 1 año con el 30%. Sin embargo, la tasa de incidencia más alta se registró en el grupo de 1 año: 8,6 casos por cada 100.000 menores de esa edad.
Cómo se contagia
La enfermedad está asociada principalmente a la bacteria Escherichia coli productora de toxina Shiga (STEC). Se transmite a través de alimentos contaminados o mal cocidos, agua insegura, y también entre personas por mala higiene de manos, cambio de pañales o contacto con animales.
Los primeros síntomas incluyen diarrea (frecuentemente con sangre), fiebre y vómitos. Conforme avanza, aparecen palidez, cansancio, hematomas en la piel y disminución de la orina por compromiso de los riñones.
Medidas de control
El Ministerio de Salud reforzó el monitoreo epidemiológico mediante un sistema actualizado que diferencia tres eventos: SUH por STEC, diarrea por STEC e infección asintomática por STEC. También se intensificó la coordinación entre equipos de epidemiología regionales, autoridades de control de alimentos y el Laboratorio Nacional de Referencia.
El descenso sostenido de casos refleja la importancia del trabajo conjunto entre jurisdicciones y la vigilancia epidemiológica en la identificación temprana de brotes y fuentes de transmisión.




