Los principales referentes peronistas en el Senado expresaron su cansancio frente a la disputa interna que enfrenta al gobernador bonaerense Axel Kicillof con el líder de La Cámpora Máximo Kirchner. La tensión viene desgastrando al principal espacio opositor y complica la búsqueda de unidad frente a la administración Milei.
José Mayans, presidente del interbloque peronista en el Senado, fue directo: "¿Qué les diría Perón a Axel y a Máximo? Que se dejen de romper las pelotas y arreglen el tema".
El legislador formoseño confía en que ambos dirigentes lograrán superar sus diferencias priorizando el bien común. "Creo que lo van a hacer, porque aman la Patria los dos. Estoy seguro que van a llegar a una conversación para poner primero la Patria, después el movimiento y después los hombres", apuntó Mayans, quien ejerce como titular del PJ en la actualidad.
Para Mayans, la disputa es secundaria comparada con lo que enfrenta el país bajo la gestión actual. "Estos son pleitos chicos comparado con lo que está haciendo Milei", sostuvo. Y recordó que en democracia, sin votos no hay autoridad real: "A nadie le interesa la pelea de los dirigentes".
En la misma línea, Juliana Di Tullio, jefa de la bancada kirchnerista, expresó su frustración. "La discusión me tiene podrida a mí, imagínense al resto", señaló. Añadió que la ciudadanía observa estas internas con rechazo: "La gente nos detesta y tiene razón".
Di Tullio reconoció además que no identifica diferencias ideológicas sustanciales entre ambos sectores que justifiquen el nivel de confrontación que mantienen. "Yo hablo con todos y no les encuentro demasiadas diferencias. Es un poco desconcertante", comentó la senadora bonaerense.
A pesar de estos llamados públicos a la reconciliación, no hay indicios de un acercamiento inmediato en el peronismo provincial, que sigue atravesado por tensiones políticas y de poder.




