Mientras el Senado debatía una reforma a las leyes de desalojo y expropiaciones, manifestaciones contra el proyecto generaron enfrentamientos con la policía en el centro porteño. Doce personas fueron detenidas y dos agentes de seguridad resultaron heridos.
Las autoridades acusaron a los manifestantes de delitos de atentado y resistencia a la autoridad. Según fuentes policiales, tres arrestos fueron realizados por la Policía Federal y nueve por la Policía de la Ciudad. Los incidentes se registraron en las inmediaciones del Congreso, con enfrentamientos en Avenida Callao, Bartolomé Mitre, Corrientes y 9 de Julio.
Durante las protestas, un grupo de manifestantes quemó contenedores de basura, rompió veredas y destruyó los vidrios de una patrullero. Las fuerzas de seguridad respondieron con un operativo de 820 efectivos que incluyó el uso de gases lacrimógenos y camiones hidrantes.
En medio de los disturbios, un gendarme sufrió un piedrazo en la cabeza y fue trasladado al Hospital Churruca, mientras que un prefecto recibió atención en el lugar. Las organizaciones sociales, gremiales y políticas que se concentraban frente al Parlamento se oponían a la iniciativa legislativa, pese a que el Gobierno había retirado el capítulo más controvertido sobre la venta de tierras a extranjeros.




