El Senado comenzó esta semana a analizar el proyecto del Súper RIGI, un régimen destinado a atraer grandes inversiones en sectores industriales de alto valor agregado que aún no están desarrollados en el país o se encuentran en etapas iniciales.
El debate se lleva adelante en un plenario conjunto de comisiones de Presupuesto, Economía e Inversiones, y ya cuenta con media sanción de la Cámara de Diputados. El oficialismo espera emitir dictamen en aproximadamente tres semanas para llevar el proyecto al recinto a fin de mes.
Para acceder a este régimen, las empresas deberán comprometer inversiones mínimas de mil millones de dólares —cinco veces más que lo exigido por el RIGI actual— y a cambio recibirán 30 años de estabilidad fiscal, aduanera y cambiaria, junto con incentivos tributarios y financieros.
Entre las actividades que entrarían en este régimen figuran la industrialización de minerales críticos como litio y uranio, biotecnología, fabricación de baterías, hidrógeno verde, vehículos eléctricos, turbinas eólicas, paneles solares, reactores nucleares modulares, semiconductores e inteligencia artificial.
El Gobierno nacional convocó para la próxima semana a funcionarios clave —entre ellos los secretarios de Energía, Minería y Producción— para exponer los alcances de la iniciativa y responder preguntas de los senadores. Según lo anunciado, existirá un plazo de adhesión de cinco años para que las empresas presenten sus solicitudes.




