Los yacimientos petroleros de Santa Cruz están completamente detenidos tras un paro general convocado por el Sindicato Petrolero, Gas Privado y Energías Renovables (SIPGER), bajo la conducción de Rafael Güenchenen.
La medida sin plazo definido busca frenar lo que los trabajadores denuncian como una escalada de despidos y cancelaciones de contratos en las operadoras y empresas contratistas que operan en la provincia. La tensión aumentó cuando Patagonia Resources se negó a reincorporar a los operarios cesanteados.
El gremio también ejecuta bloqueos en los accesos a los bloques productivos. Desde la conducción sindical advierten sobre una estrategia de desinversión gradual en los campos y exigen garantías sobre los puestos de trabajo existentes.
Como alternativa, SIPGER convocó a YPF a acelerar planes de remediación ambiental y sellado de pozos inactivos, con la condición de que contraten mano de obra regional para absorber a los trabajadores que quedan sin empleo.




