La Corte Suprema de Justicia cerró definitivamente el caso contra el empresario matarife José Alberto Samid, rechazando su último intento de anular una condena de cuatro años de prisión por evadir impuestos en operaciones de carne vacuna.
Los tres magistrados que intervienen en el tribunal — Horacio Rosatti, Carlos Rosenkrantz y Ricardo Lorenzetti — desestimaron el planteo de prescripción que presentaba la defensa del empresario. Según los jueces, los argumentos ya habían sido rechazados antes y no había motivos para reconsiderarlos.
El caso se remonta a 2019, cuando el Tribunal Oral en lo Penal Económico condenó a Samid por integrar una asociación que utilizaba más de diez empresas vinculadas entre sí para comercializar carne sin cumplir obligaciones fiscales. La banda operó al menos entre 1993 y 1996, ocultando quiénes eran los verdaderos responsables de las operaciones.
Junto a Samid, fueron condenados otros imputados: María Susana Romero, contadora, recibió tres años y medio; mientras que Claudio Pileo y Alicia Samid (pariente del empresario) fueron sentenciados a tres años en suspenso.
Luego de rechazos en apelaciones previas, Samid insistió ante la Corte argumentando que ya había prescripto la causa, pero el máximo tribunal no encontró mérito en esa presentación. La defensa de Romero también vio rechazado su recurso ante la Corte.




