Neuquén se prepara para el impacto de tormentas intensas que el Servicio Meteorológico Nacional prevé para las próximas horas. La provincia activó su protocolo de emergencia y comenzó a identificar a pobladores que viven en sectores vulnerables cercanos a ríos y arroyos.
La provincia está bajo alerta naranja en más de una docena de localidades del norte, centro y sur neuquino: Buta Ranquil, Chos Malal, Andacollo, El Huecú, Loncopué, Las Lajas, Las Coloradas, Zapala, Piedra del Águila, Picún Leufú, Añelo y Neuquén capital. En la cordillera rige alerta amarilla, que cubre Villa La Angostura, San Martín de los Andes, Junín de los Andes y Aluminé.
En las zonas de mayor riesgo, se esperan lluvias de entre 20 y 50 milímetros acumulados, con posibilidad de que se superen en algunos sectores. Las tormentas traerán granizo, descargas eléctricas y ráfagas fuertes. En la cordillera las precipitaciones serán menores, entre 15 y 30 milímetros.
Luciana Ortiz Luna, secretaria de Emergencia y Gestión de Riesgos, explicó que la provincia ya identificó a pobladores en zonas críticas. "Se va a georeferenciar cada uno de los pobladores, se va a ver qué enfermedades tiene, si tienen que ser evacuables ahora o tal vez en un momento hipotético", detalló.
Las autoridades adelantaron que coordinarán con las defensas civiles locales para diseñar rutas de evacuación, capacitar a los vecinos sobre cómo y dónde salir, y qué elementos llevar consigo. Se hará especial énfasis en personas con discapacidad u otros problemas de movilidad que viven cerca de cauces de agua.
Ortiz Luna aclaró que el objetivo no es generar pánico, sino reconocer la gravedad del fenómeno y actuar con anticipación. Señaló que las lluvias generales se predicen con cierta antelación, pero el comportamiento exacto de las tormentas es más difícil de prever.




