El servicio de emergencias aéreo nocturno denunció haber sufrido múltiples ataques con dispositivos láser durante los festejos por el pase de Argentina a la final del Mundial. El incidente comprometió la seguridad operacional de la aeronave en varios momentos de la jornada.
A través de un comunicado, el SAME alertó que interferir con móviles de emergencias constituye un delito, ya sea que se trate de helicópteros o ambulancias terrestres.
Durante esas operaciones, el sistema atendió a 21 pacientes distribuidos en distintos puntos de la Ciudad de Buenos Aires. La mayoría fueron evaluados in situ: 14 personas recibieron asistencia en el lugar, mientras que siete requirieron traslado hospitalario.
La mayoría de las consultas derivó de intoxicaciones, traumatismos, descompensaciones y convulsiones registradas en zonas de concentración como el Obelisco. Cinco pacientes fueron derivados al Hospital Rivadavia, uno al Pirovano y otro al Durand.




