Villa La Angostura volvió a ser escenario de un encuentro culinario de envergadura. Sabores que Unen convocó durante tres días a cocineros de Argentina y América Latina, productores regionales e invitados especiales para explorar la gastronomía patagónica a través de sus ingredientes, paisajes y las historias de quienes viven en el territorio.
El evento recorrió cuatro espacios emblemáticos de la zona: Las Balsas Relais & Châteaux, Auria Angostura, Cerro Bayo y Correntoso Lake & River Hotel. Cada parada fue diseñada como un encuentro independiente donde los chefs crearon propuestas especialmente pensadas para el contexto, los productos y los sabores locales.
En Las Balsas, Gonzalo Aramburu actuó como anfitrión junto a Aris Pabón y Duván Ochoa Zuluaga. Los comensales probaron trucha del Limay con crema de cholgas, lomo de ciervo con demi-glace de café y un tiramisú con hongos de pino.
En Del Campo (Auria Angostura), Juliana López May y Damián Farías presentaron una propuesta centrada en ingredientes regionales. La trucha cocida a baja temperatura acompañada de frutos secos andinos y un risotto de quinoa fueron los protagonistas de la mesa.
A mayor altura, en Cerro Bayo, Emiliano Gasque coordinó un almuerzo que comenzó con una selección de productos locales de marcas como Humos Patagonia, Istmo Hueni y Quesería Ventimiglia. La costilla de ternera cocida lentamente, con crema de papa trufada y caramelo de aceitunas, fue el plato central.
El cierre llegó en Correntoso Lake & River Hotel con Germán Martitegui y Lucas Giménez Walser. Martitegui presentó una mirada sobre la gastronomía argentina federal, traducida en un menú inspirado en la Patagonia que incluyó trucha de Alicurá en distintas texturas, terrina de conejo con pistachos y una fondue con cuatro quesos de Ventimiglia.
Los vinos de Rosell Boher acompañaron los distintos encuentros, mientras que productores locales como Oliovita sumaron sus productos a las creaciones culinarias.




