El exjefe de Gobierno porteño Horacio Rodríguez Larreta cuestionó la estrategia económica actual, señalando que poner orden en las cuentas públicas no es suficiente si no hay empleo genuino y bien remunerado. Advirtió que en estas condiciones "la gente no llega a fin de mes".
En declaraciones a la radio, Larreta diferenciaron entre lograr estabilidad macroeconómica y construir un verdadero plan de crecimiento. Consideró que el Gobierno priorizó el equilibrio fiscal, pero dejó de lado la generación de puestos de trabajo con valor agregado.
El dirigente opositor describió el actual ciclo recesivo como particularmente duro: pequeñas reactivaciones en algunos sectores conviven con despidos masivos en grandes empresas y comercios. Ante esto, planteó que el Estado debe intervenir para capacitar y acompañar a quienes pierden sus empleos, en lugar de confiar únicamente en que el mercado resuelva estas transiciones.
Críticas al modelo de políticas públicas
Rodríguez Larreta también rechazó incentivos corporativos como el "Super RIGI" para empresas tecnológicas, argumentando que concesiones sin límites generan riesgos que el país no puede asumir. En su visión, toda gestión debe sustentarse en diálogo y consenso institucional, no en confrontación permanente con sectores opositores.
Para el exmandatario porteño, Argentina necesita un programa integral que combine solidez financiera con crecimiento productivo a mediano y largo plazo, enfocado en aumentar exportaciones de manufacturas complejas.




