River Plate volvió a ganar. Tras superar a Atlético Tucumán por 2-1, Leonardo Ponzio se detivo a reflexionar sobre una victoria que, según el director técnico, costó más de lo esperado en el estadio Monumental.
El balance del técnico fue claro: el equipo logró sostener su idea de juego durante gran parte del partido, especialmente cuando tuvo superioridad numérica. "Vinimos con una postura, jugamos a lo que queríamos y tuvimos situaciones de gol", explicó Ponzio.
Sin embargo, el rival no se rindió. Ponzio reconoció que Atlético Tucumán representaba un desafío específico: su peligro llegaba desde la pelota parada y sus ejecutores en esa modalidad. River lo sabía de antemano y se preparó en consecuencia.
En cuanto al desempeño defensivo, el técnico fue autocrítico pero realista. Advirtió que mantener la intensidad durante 90 minutos genera desgaste, y que en esos momentos es normal ceder la pelota. "La realidad es que el fútbol argentino tiene estos estados", señaló, pero diferenció a River por su capacidad de mantener la intención de dominar al rival incluso en las adversidades.
Ponzio también reportó algunos inconvenientes físicos: Tobías Andrada debió abandonar el campo por una parálisis, mientras que Tomás Galván sintió un dolor en el tobillo. Ambas situaciones fueron minimizadas por el técnico, quien indicó que no son motivo de mayor preocupación.
De cara a la pausa por Fecha FIFA, Ponzio reflexionó sobre el manejo de la carga. "Creo que el ser humano necesita liberar y estar con sus familias", expresó, sugiriendo que el descanso mental también es parte fundamental de la preparación. River enfrenta a Huracán el sábado antes del parón.




