El árbitro Andrés Gariano defendió su decisión de no cobrar penal en favor de River durante el partido que Tigre ganó 1-0 por la cuarta fecha del Torneo Clausura. La acción en disputa ocurrió a los 35 minutos cuando Ángel Correa cayó al piso dentro del área tras ser marcado por Nahuel Banegas y Alan Barrionuevo.
Una vez finalizado el encuentro, Gariano explicó su criterio: "En cancha vi una situación normal de juego, dos jugadores de River contra uno. En un juego de contacto es normal". El juez también confirmó que Yamil Possi, quien estaba a cargo del VAR, respaldó su interpretación sin solicitar una revisión en el monitor.
La determinación generó una fuerte reacción en el equipo millonario, especialmente del capitán Nicolás Otamendi, quien discutió con Gariano tanto durante como después del partido. Por su parte, Banegas sostuvo que sintió un golpe de Correa: "Me tiro y siento un planchazo, un golpe. Tengo un huevo en la canilla", aunque reconoció la incertidumbre respecto a qué fue lo que efectivamente ocurrió en la jugada.
Gariano cerró la polémica ratificando su decisión y dejando en claro que el VAR compartió su interpretación de los hechos.




