El presidente de Boca, Juan Román Riquelme, descartó el reclamo de Vélez por la alineación de extranjeros en la Copa Argentina y enfatizó que el resultado debe resolverse dentro del campo de juego.
Horas antes del partido de esta tarde contra Gimnasia de Mendoza por el Clausura, Riquelme se pronunció sobre la protesta del club de Liniers. "El miércoles Boca ganó merecidamente y jugó un gran partido", expresó, restándole peso a las argumentaciones de Vélez.
El dirigente recordó que aunque Boca alineó a cinco futbolistas extranjeros en la nómina original, solo utilizó esa cantidad en el terreno de juego. En tanto, Vélez inscribió seis, excediendo el límite permitido. Los jugadores que efectivamente participaron fueron los colombianos Álvaro Montero y Sebastián Villa, el uruguayo Leandro Lozano, el ecuatoriano Enner Valencia y el chileno Carlos Palacios. El paraguayo Ángel Romero quedó en el banco.
Riquelme también se refirió al clima general del fútbol argentino. "Estamos viviendo un momento de mucho nervio. Los árbitros están siendo golpeados en cada partido, y el VAR también", señaló, y consideró que esa tensión no debe trasladarse a decisiones sobre los resultados.
Comparó el caso con situaciones anteriores: "Cuando pasa algo en contra de Boca, no se habla nada. Sabemos cómo funciona la comunicación". También mencionó una acción sobre Leandro Paredes que consideró merrecedora de expulsión pero que no generó repercusiones similares.




