El índice de Riesgo País de Argentina no da tregua. Este jueves abrió nuevamente por encima de los 520 puntos, extendiendo una racha de tres jornadas consecutivas en alza que refleja el nerviosismo en los mercados financieros internacionales.
La desconfianza se respira en los bonos soberanos argentinos en dólares, que siguen sin recuperarse. Los inversores extranjeros mantienen una postura cautelosa frente a la situación política y económica del país, en plena antesala de la campaña electoral para las presidenciales.
El deterioro del indicador expresa las dificultades que enfrenta Argentina en el mercado de capitales y la percepción de riesgo que existe alrededor de sus instrumentos de deuda.




