El indicador de riesgo país de Argentina escaló a 497 puntos básicos según JP Morgan, acumulando una suba de más de 15% en lo que va de agosto. La tendencia revierte meses de caídas que habían dejado el indicador cerca de los 400 puntos.
La presión viene de dos frentes. A nivel internacional, la incertidumbre por la prolongación del conflicto en Medio Oriente generó un clima financiero más adverso, mientras que los bonos estadounidenses a 30 años subieron por encima del 5% de rendimiento, lo que tira hacia arriba los indicadores de riesgo soberano en economías emergentes como la argentina.
Localmente, los últimos datos de empleo y salarios inquietan a inversores. La erosión de indicadores sociales renueva dudas sobre la viabilidad del modelo económico, haciendo que el mercado prefiera evitar exposición a activos argentinos por el momento.
Los bonos de deuda pública argentina cayeron hasta 4,3% en el mes, una baja que contribuye al alza del riesgo país. El Gobierno había buscado capitalizar la caída anterior del indicador para acceder a nuevas emisiones de deuda en los mercados.




