El indicador de riesgo país de JP Morgan volvió a deteriorarse en agosto, rozando los 497 puntos básicos tras una suba superior al 15% durante el mes. La tendencia que parecía controlada hace poco se revirtió por una combinación de factores que golpean a los mercados financieros argentinos.
Hace apenas unas semanas el indicador se acercaba a los 400 puntos, mostrando una mejora que ahora quedó atrás. El repunte obedece tanto a problemas locales como a turbulencias globales, particularmente la incertidumbre generada por la prolongación del conflicto en Medio Oriente, que aumentó el nerviosismo entre inversores.
En la Bolsa local, el MERVAL cedió 1,3% en el día, mientras que las acciones argentinas que cotizan en Nueva York también operaron a la baja, reflejando el clima hostil para los activos de riesgo.




