Más de 1,2 millones de argentinos dejaron de tener cobertura médica privada desde que Javier Milei asumió el gobierno. Se trata de personas que dependían de prepagas, obras sociales o mutuales y que ahora recurren únicamente al sistema de salud pública, según un informe del Instituto Argentina Grande basado en datos del INDEC.
El traslado masivo de pacientes al sector estatal genera una presión sin precedentes sobre hospitales y centros de atención. Los números muestran que este fenómeno afecta a todas las regiones del país, con especial intensidad en determinadas zonas.
Prepagas y desempleo: la tormenta perfecta
Dos factores confluyen en esta crisis: el disparo de los aranceles de medicina prepaga y la caída del empleo formal. Entre noviembre de 2023 y julio de 2026, las cuotas de las prepagas se incrementaron un 475%, muy por encima de la inflación acumulada en ese mismo período, que fue del 329%. Al mismo tiempo, se perdieron 241.746 puestos de trabajo desde el inicio de la gestión.
Perder un empleo formal tiene consecuencias inmediatas: la afiliación a la obra social se interrumpe de manera automática, dejando sin protección no solo al trabajador sino a toda su familia.
Dónde golpea más
El Gran Buenos Aires concentra la mayor cantidad de personas afectadas. En los partidos del conurbano, la población sin cobertura de salud privada creció un 21,4%. El Área Metropolitana escaló de 30,8% a 35,9% de dependencia en salud pública, sumando más de 904.000 personas al sistema estatal.
En la Patagonia, la situación también es preocupante: pasó de 21,5% a 23,4% de dependencia pública, incorporando casi 30.000 personas. El Noreste emerge como la región más vulnerable, con el 46,3% de su población dependiendo únicamente del hospital público.
Las ciudades más afectadas
Ushuaia y Río Grande encabezan el ranking nacional con un aumento del 47,1% en población sin cobertura médica privada. Le siguen Viedma y Carmen de Patagones con 40,1%, y Gran Catamarca con 21,8%.
Entre las mujeres, 624.948 perdieron su cobertura médica privada durante este período, reflejando un impacto parejo entre géneros en esta crisis sanitaria.




