Renault sacó de su catálogo regular el Mégane E-Tech, el último eléctrico puro que la marca francesa mantenía disponible en Argentina. La decisión se suma a la salida previa del Kwid E-Tech y la Kangoo E-Tech, marcando el repliegue casi total de la estrategia de vehículos 100% eléctricos de la compañía en el país.
El Mégane seguirá existiendo, pero solo bajo pedido, fuera de la vista de los concesionarios. Antes de desaparecer, se vendía a $69.580.000, un precio que nunca logró competir en un mercado que cambió de reglas.
El problema del precio
Importado desde Francia, el Mégane cargaba con aranceles que lo dejaban sin chances frente a alternativas más baratas. Mientras tanto, marcas chinas ganaban terreno con modelos híbridos y eléctricos a valores muy inferiores: el MG3 Hybrid partía de US$23.500 y el MG ZS Hybrid+ desde US$27.500.
Los números lo dicen todo: el Mégane vendió apenas 1 unidad en 2026 hasta julio, tras 104 unidades en 2025 y 75 en 2024. Para un modelo importado, es prácticamente inexistente.
Un mercado que se redefine
El Gobierno autorizó para 2026 un cupo de 50.000 vehículos eléctricos e híbridos sin arancel, con más de 60 modelos en carpeta y precios en origen desde US$16.000. Ese esquema beneficia directamente a productos accesibles, muchos de procedencia china, y deja afuera a los europeos con márgenes ajustados.
La retirada de Renault no significa que los eléctricos fracasaron en Argentina. Muestra que el mercado todavía castiga fuerte los productos caros, y que la ecuación de precio sigue siendo determinante para el bolsillo del comprador.




