Un anteproyecto impulsado desde el Ministerio de Desregulación propone eliminar las contribuciones obligatorias que sostienen al Instituto de Promoción de la Carne Vacuna Argentina (IPCVA), transformándolas en aportes voluntarios a partir de octubre de 2027.
La iniciativa modificaría la Ley 25.507 que creó el instituto hace más de dos décadas. Según el borrador, Senasa y la Secretaría de Agricultura dejarían de recaudar esos fondos desde esa fecha.
La propuesta generó rechazo inmediato. Las principales entidades del sector —Sociedad Rural Argentina, Confederaciones Rurales, Coninagro, Federación Agraria, Consorcio de Exportadores de Carnes, cámaras frigoríficas y uniones cárnicas— emitieron un documento conjunto en defensa del instituto.
Los ganaderos y frigoríficos subrayan que el IPCVA no recibe dinero del Tesoro Nacional: se financia únicamente con aportes privados. Hoy, los productores contribuyen el 0,07% del valor de la res en faena, mientras que la industria frigorífica aporta el 0,03%.
Las organizaciones advierten que los aportes voluntarios provocarían una caída significativa de ingresos, comprometiendo las campañas de promoción de carne vacuna en mercados locales e internacionales, así como las gestiones para abrir y consolidar exportaciones.




