A poco más de un mes del nombramiento de Adrián Ravier como Vocero Presidencial de Argentina, el cambio de perfil comunicacional en Casa Rosada es evidente. La gestión decidió reemplazar al confrontacional Manuel Adorni por un funcionario que apuesta a la explicación didáctica en lugar de la ironía.
Desde la presidencia aseguran que el nuevo estilo responde a una solicitud del presidente Javier Milei: que los anuncios lleguen con mayor claridad a la sociedad. Sin embargo, las conferencias de prensa han perdido el dinamismo que las caracterizaba. Ahora predominan explicaciones extensas sobre temas de gestión y respuestas acotadas cuando se abordan cuestiones políticas.
El cambio estructural es más profundo. El secretario de Comunicación, Fabián Fernández, ha concentrado más poder, incluso participando en debates políticos que antes lideraba el vocero. Ravier mantiene contacto con la prensa casi exclusivamente en conferencias públicas, delegando conversaciones informales en Fernández.
Aún así, han surgido deslices. En una entrevista reciente, Ravier mencionó que el dólar podría llegar a $1.700 o $1.800 en los próximos meses, generando críticas internas sobre un tema que suele evitarse en la comunicación oficial. Desde algunos despachos sostienen que sus palabras fueron malinterpretadas, pero la situación evidencia tensiones en el nuevo esquema comunicacional.
La pregunta que flota en los pasillos de la Casa de Gobierno es si este ajuste de perfil logrará conectar mejor con los ciudadanos o si se trata de un cambio de táctica en un contexto político cada vez más complejo.




