La capacidad de pago de las empresas argentinas está en crisis. Según un análisis de la consultora Equilibra sobre datos del Banco Central, el incumplimiento en créditos comerciales pasó del 0,7% en noviembre de 2024 al 3,7% en julio de 2026: un salto de cinco veces en menos de dos años.
El golpe es especialmente brutal para las pequeñas y medianas empresas. Los préstamos menores a $5 millones —que concentran el 60% de las firmas endeudadas— registran una tasa de mora del 9,3%. En paralelo, la cantidad de empresas con pagos atrasados pasó de 16.200 a 37.482 en el mismo período.
Las PyMEs con avales del Sistema de Garantía de Crédito (SGR) casi triplicaron sus números en mora: subieron de 3.354 a 9.679 empresas en dos años. Según la Fundación Observatorio PyME, entre el tercer trimestre de 2025 y el segundo de 2026, los atrasos en pagos a bancos, proveedores e impuestos se duplicaron, afectando al 24% de las pequeñas y medianas firmas.
La paradoja es que mientras los bancos aumentaron el financiamiento a empresas del 5,7% al 9,8% del PIB, las condiciones se endurecieron. Dos tercios de ese crédito nuevo vinieron en dólares, que pasaron de representar el 0,8% al 3,5% del PIB. Para las firmas pequeñas endeudadas en moneda extranjera con ingresos en pesos, eso significó un peso aún más pesado.
La construcción y el comercio son los sectores con peor desempeño en pagos: 7,7% y 6,5% de mora, respectivamente. La industria manufacturera ronda el 3,7%. En contraste, las grandes empresas con créditos superiores a $3.800 millones —que concentran casi el 74% del volumen crediticio— mantienen una mora de apenas 1,8%.
Aunque las cifras actuales están lejos del récord de 8,1% de principios de 2020, los analistas alertan sobre el deterioro tendencial: la probabilidad de que un préstamo regular caiga en mora ahora triplica el promedio de los últimos 20 años.




