El Gobierno respondió a través de Karina Milei que el Presidente es "competente" conforme a la normativa de Empleo Público Nacional. Pero la respuesta encendió más la discusión que la apagó.
Rodolfo Aguiar, secretario general de ATE (Asociación de Trabajadores del Estado), no se conformó con el comunicado oficial. Aunque reconoció la respuesta, la catalogó como "incompleta y evasiva" y remarcó que la salud presidencial es un asunto de Estado, no un tema privado.
El sindicalista fue directo: exigió certificados médicos firmados y estudios complementarios que demuestren el estado psicofísico de Milei. Recordó que gobiernos anteriores —desde Néstor Kirchner hasta Mauricio Macri— presentaron partes médicos oficiales cuando tuvieron afecciones, con diagnóstico, tratamiento y pronóstico incluidos.
El pedido de ATE se intensificó tras las presentaciones públicas del Presidente en Neuquén y durante su viaje a España. Aguiar señaló comportamientos que le preocupan: "inestabilidad, ausencia de frenos inhibitorios en los discursos y amenazas contra periodistas", que para el gremio revelan "una notoria ausencia de capacidad para actuar racionalmente".
"Si la salud del Presidente está bien, que lo demuestren", cerró Aguiar. Y agregó: "Si está bien, que empiece a ir a la Casa Rosada a cumplir con su función".




