Las provincias argentinas y la Ciudad de Buenos Aires redujeron significativamente el dinero destinado a obras e infraestructura durante 2025. Según un informe de la Fundación Encuentro, apenas el 9,5% del presupuesto provincial se dedicó a estas erogaciones, una cifra que continúa la caída iniciada años atrás.
La tendencia es preocupante: hace dos años, en 2023, ese porcentaje era del 12,4%, y en 2024 llegó al 9,8%. De esta manera, se confirma una desaceleración persistente en la inversión pública provincial.
El comportamiento fue desigual según cada jurisdicción. Río Negro encabezó los aumentos con un crecimiento real del 98,1% en gasto de capital entre 2024 y 2025, seguida por San Juan (72,2%) y Entre Ríos (71,9%). En el otro extremo, San Luis fue la más afectada con una caída del 48,3%, mientras que Chaco redujo sus inversiones un 35,8% y Jujuy un 26,6%.
La brecha entre provincias es enorme. Santiago del Estero dedicó el 28,8% de su presupuesto a obras, mientras que Santa Cruz apenas el 1,1% y Tierra del Fuego el 2,8%. La diferencia alcanza casi 28 puntos porcentuales entre los extremos.
Buenos Aires, el caso crítico
La provincia de Buenos Aires destaca por invertir aún menos que el promedio nacional: apenas 6,6% en 2025. Durante el primer trimestre de 2026, esa cifra se desplomó al 4,4%. El contexto agrava la situación: Buenos Aires aporta cerca del 40% de la recaudación tributaria nacional, pero recibe solo el 21,2% de los recursos coparticipables.
La Fundación Encuentro señaló que, aunque existe un problema estructural en la distribución de fondos hacia la provincia más poblada del país, también es necesario revisar cómo asigna internamente sus propios recursos.
El análisis reveló que los niveles de inversión en infraestructura bonaerense se encuentran por debajo de los máximos históricos alcanzados desde el retorno de la democracia hace más de 40 años.
Una propuesta para revertir la tendencia
Ante este panorama, la Fundación Encuentro propuso incorporar a la Ley de Administración Financiera Provincial de Buenos Aires una regla que establezca un mínimo de gasto en capital equivalente al 20% del presupuesto total. La implementación sería gradual: 10% en 2027, 13% en 2028, 16% en 2029 y 20% en 2030.
A nivel nacional, el gasto de capital del Estado llegó apenas al 3%.




