Miles de europeos tomaron las calles este sábado en una nueva ola de protestas que atravesó España, Italia y Francia, con fuerte presencia policial en las principales ciudades.
En Madrid, unos 25.000 manifestantes recorrieron desde la estación de Atocha hasta Alcalá para defender el sistema público de jubilaciones. La preocupación central es una posible reforma que permitiría la privatización parcial de las pensiones, un tema que también condena el debate electoral de cara a las elecciones legislativas del 29 de noviembre.
En Italia, la situación fue más tensa. Alrededor de 3.000 personas se manifestaron en Milán y una cantidad similar en Roma, mientras helicópteros, vehículos militares y efectivos antidisturbios patrullaban los puntos de concentración. Las movilizaciones ocurrieron luego de que la policía realizara detenciones preventivas tras los enfrentamientos de la semana anterior.
En Francia, las protestas contra el costo de vida y la educación derivaron en enfrentamientos en París y otras ciudades, con detenciones masivas reportadas.




