El precio internacional del crudo continúa su tendencia alcista. Este martes, el barril de Brent rompió la barrera de los US$110 y se ubicó en US$111,18, con una suba de 1,8% en las operaciones del día.
La escalada responde principalmente a la tensión geopolítica: la falta de avances en el conflicto en Medio Oriente mantiene una presión constante sobre los valores globales del petróleo.
Para la economía argentina, este movimiento trae consecuencias en dos sentidos. En primer lugar, presiona al alza el precio de los combustibles en los surtidores, lo que afecta directamente el bolsillo de conductores y empresas de transporte. En segundo lugar, mejora los ingresos que genera el sector exportador de crudo nacional.
De hecho, el INDEC reportó esta semana que las exportaciones argentinas alcanzaron el récord de US$10.000 millones en septiembre, con el petróleo y sus derivados como protagonistas principales de ese desempeño.
Las petroleras que operan en Argentina podrían aplicar nuevos aumentos en los próximos días. El foco está puesto en YPF, que controla más del 50% del mercado interno y hasta ahora ha moderado el traslado de estos movimientos internacionales al precio de venta local.




