La Policía de Neuquén pasó de 16 drones operativos hace poco más de un año a 25 en la actualidad. Con 24 pilotos certificados por la Administración Nacional de Aviación Civil (ANAC), la provincia apuesta cada vez más a la vigilancia aérea como herramienta de seguridad.
Los equipos se distribuyen en Neuquén capital, Chos Malal, Zapala, Cutral Co, Plottier y Añelo. Se utilizan en prevención, investigaciones, operativos antinarcóticos, búsquedas y rescates en zonas de difícil acceso.
La Policía trabaja con dos tipos de drones. Los DJI Matrice 4T cuentan con cámaras de alta definición, zoom y visión térmica, lo que permite detectar fuentes de calor en operativos nocturnos. Los equipos FPV, como el Avata 2, vuelan en espacios reducidos y ofrecen visión en primera persona para reconocimientos en áreas donde los drones convencionales tienen limitaciones.
Desde el aire, los drones cubren zonas entre 200 y 400 metros de distancia. Obtienen información del terreno antes de que ingrese el personal policial, reducen riesgos y permiten detectar movimientos, obstáculos y posibles situaciones de peligro sin exponer a los efectivos.
En marzo pasado, la Policía utilizó drones para operativos nocturnos en barrios de Neuquén. También se emplearon durante el incendio forestal del Valle Magdalena, en la zona de Junín de los Andes.
El gobernador Rolando Figueroa destacó la inversión provincial en seguridad. "Venimos invirtiendo mucho en drones, que han ayudado a detectar bandas criminales y desmenuzar las redes que operan en la provincia", expresó.




