El músico Cristian "Pity" Álvarez sigue en el centro de una disputa médica sobre su capacidad para enfrentar el juicio donde se lo acusa del homicidio de Cristian Maximiliano Díaz, ocurrido hace seis años en Villa Lugano.
La pericia oficial concluyó que sus funciones psíquicas se encuentran compensadas y que es apto para continuar en el proceso. Sin embargo, uno de los peritos de su defensa firmó una objeción contundente, argumentando que en el momento del examen el exlíder de Viejas Locas e Intoxicados no estaba en condiciones mentales apropiadas para ser evaluado.
Los profesionales del Cuerpo Médico Forense analizaron a Álvarez luego de su traslado desde el hospital psiquiátrico Solar Colonial. En su informe destacaron que "no se advierten indicadores suficientes que permitan establecer una alteración de las facultades psíquicas" que lo incapacite para entender el proceso.
No obstante, reconocieron que durante la entrevista observaron "participación limitada y fluctuante" del imputado, aunque consideraron que esto no constituye por sí solo un impedimento procesal.
La posición del perito disidente es más severa. Señaló que Álvarez presentaba "funciones neurocognitivas deficitarias" y recomendó mantener su internación involuntaria, argumentando que existe riesgo para sí mismo y para terceros.
El tribunal debe tomar una decisión sobre estas conclusiones contradictorias. La defensa también sugirió que, si participa en las audiencias, sea de forma remota con medidas de contención adicionales.
Los hechos se remontan al 12 de julio de 2018, cuando Díaz recibió cuatro disparos en el complejo habitacional Cardenal Samoré.




