La Legislatura de Buenos Aires sancionó una ley para controlar a las agencias de cobro extrajudicial, que operan sin límites sobre deudores que no pueden pagar. El proyecto salió adelante con apoyo amplio, aunque La Libertad Avanza rechazó tres artículos específicos.
Las nuevas reglas que entran en vigencia
Las agencias de cobranza deberán contar con habilitación de la Ciudad para funcionar. Los bancos y empresas financieras ya no podrán vender carteras de deuda a agencias no autorizadas. Quienes trabajen mal perderán el derecho a operar.
Cada agencia tendrá que designar un abogado matriculado responsable de las gestiones de cobro. Si cometen abusos o amenazan, podrán denunciarse directamente ante el Colegio de Abogacía y el profesional arriesga su matrícula.
Se limitan los contactos: máximo una llamada por día y dos por semana. Si el deudor ya atendió, no pueden llamarlo nuevamente en el mismo día.
Cuando llamen por contestador automático o bot, deben aclararlo desde el inicio y ofrecer siempre la opción de hablar con una persona.
Lo que queda prohibido
Amenazar con cárcel, inventar embargos sin orden judicial o asustar con quitar jubilaciones y planes sociales. El acoso a jubilados, pensionados y personas con discapacidad tendrá multas mucho más severas.
El proyecto fue presentado por Fuerza Por Buenos Aires, bajo la dirección de Leandro Santoro. En la votación inicial, La Libertad Avanza no lo apoyaba. Tras negociaciones con el PRO y otros bloques, el oficialismo cambió de posición, aunque rechazó las habilitaciones obligatorias, la participación de abogados y los planes de refinanciación de deudas.




