Una mujer de 40 años fue asesinada por su pareja en Villa Devoto, Buenos Aires. Romina Calvo trabajaba con Verónica Laura Asad, conocida como "Pitty" la numeróloga, quien decidió hacer pública una carta de despedida en sus redes sociales tras enterarse de los detalles del caso.
El agresor, Walter Verón, continúa internado en grave estado. Antes del femicidio, escribió una carta donde acusaba a Pitty de haber influido negativamente en su esposa, mencionándola como responsable de cambios en la relación y problemas económicos.
Pitty compartió un mensaje que va más allá del lamento personal. La numeróloga utilizó su voz pública para hablar sobre las señales de violencia de género que muchas veces pasan desapercibidas: control, amenazas, humillación, aislamiento. Remarcó que estas conductas no son amor, sino patrones de abuso.
"Si tenés miedo, pedí ayuda. Si te controla, no es amor. Si te amenaza, no es amor", escribió, dirigiéndose tanto a quienes viven situaciones de violencia como a quienes están cerca y pueden intervenir.
En su carta, Pitty reflexionó sobre la responsabilidad colectiva: "No miremos para otro lado. No desviemos la mirada de lo verdaderamente trágico de este final: que una mujer haya sido asesinada delante de su hija".
También se dirigió directamente a quienes en silencio reconocen su propia realidad en historias como la de Romina: "A vos, que estás leyendo esto en silencio y sentís que estas palabras te representan: no te dejes para después. Pedí ayuda. Puede ser el comienzo de tu libertad".
La numeróloga cerró su mensaje enfatizando que el caso debe resultar en justicia y que el nombre de Romina debe quedar asociado a la conciencia colectiva sobre la violencia de género.




