Dos buques cisterna fueron alcanzados por proyectiles de origen desconocido en el Estrecho de Ormuz, según reportó la autoridad británica de seguridad marítima (UKMTO). Los ataques no dejaron víctimas ni derrames de crudo.
El primer incidente ocurrió cuando una embarcación abandonaba el canal. El impacto provocó un incendio a bordo y un apagón generalizado, pero la tripulación logró controlar las llamas. Técnicamente, el buque se estabilizó y continuó su travesía sin daños ambientales.
Pocas horas después, a unos 7,4 kilómetros de las costas de Omán, un segundo cisterna fue golpeado en el costado. Nuevamente, la tripulación reportó un saldo blanco en víctimas.
Los ataques ocurren en el contexto de una escalada de tensiones en la región. El Estrecho de Ormuz es una de las rutas más críticas para el comercio global de energía, canalizando aproximadamente el 20% del petróleo mundial antes del actual conflicto.
Desde finales de febrero, la zona se convirtió en teatro de operaciones militares intensas. Irán endureció su postura tras intervenciones de Estados Unidos e Israel, reclamando control absoluto sobre la navegación. Las fuerzas navales iraníes han limitado sustancialmente el tránsito de buques comerciales, mientras Washington implementó un bloqueo naval sobre terminales portuarias iraníes.
La comunidad marítima internacional observa con preocupación cómo los buques comerciales se han convertido en blanco de un conflicto que muestra pocas señales de desescalada.




