Un crucero que salía del puerto de Bremerhaven, en el norte de Alemania, fue empujado por una fuerte ráfaga de viento contra dos buques portacontenedores el domingo pasado. A bordo viajaban 2.428 pasajeros y 922 tripulantes, aunque no se reportaron heridos.
El Mein Schiff 3 se dirigía a las islas Canarias cuando el accidente ocurrió alrededor de las 17:30 hora local. A pesar de la asistencia de remolcadores, la ráfaga de viento fue más fuerte y el crucero impactó primero contra un buque portacontenedores más pequeño y luego contra uno más grande.
El barco más grande sufrió una rasgadura de varios metros en su costado, así como daños en sus guías de contenedores. El crucero, por su parte, registró daños en sus botes salvavidas, grúas y casco exterior. No hubo entrada de agua en ninguna de las naves.
Tras la colisión, la compañía TUI Cruises decidió cancelar el viaje hacia Canarias luego de determinar que el crucero requería reparaciones inmediatas en un astillero. Los pasajeros fueron informados por la mañana y se les indicó regresar a sus hogares. La Policía Marítima investiga si el capitán cometió alguna infracción administrativa.




