Los precios del petróleo volvieron a dispararse este lunes en los mercados internacionales, rozando nuevamente la barrera de los US$100 por barril. La escalada se debe a la creciente tensión entre Estados Unidos e Irán y a la incertidumbre sobre la seguridad en el estrecho de Ormuz, una de las rutas marítimas más críticas para el comercio mundial de crudo.
El Brent, referencia para el mercado europeo, subió 1,00% y alcanzó los 96,76 dólares por barril. Por su parte, el crudo West Texas Intermediate (WTI), que marca la tendencia en Estados Unidos, creció 0,20% y se posicionó en 91,47 dólares por barril.
Estos valores reflejan la volatilidad que caracteriza al mercado energético global cada vez que resurgen los conflictos en Medio Oriente, una región que controla gran parte de las reservas petroleras mundiales y por donde circula una proporción significativa del crudo que se comercializa internacionalmente.




