A pesar de circular anualmente en Asia y África, donde se reportan unos mil casos por año, la peste neumónica no representa un riesgo inmediato para Argentina. Así lo confirmaron especialistas consultados por agencias de noticias, quienes destacan la ausencia de notificaciones locales en los últimos años.
La enfermedad es provocada por la bacteria Yersinia pestis y se transmite por inhalación de gotitas de una persona infectada. Según explicó la Dra. Roxana Berenguer, jefa de Neumonología del Hospital de Clínicas de la UBA, tras la infección pueden aparecer fiebre alta, dolor de cabeza y decaimiento que evolucionan rápidamente hacia tos, expectoración con sangre e insuficiencia respiratoria.
El cuadro clínico avanza con rapidez, pero es tratable con antibióticos si se detecta oportunamente. Pese a su asociación histórica con grandes epidemias medievales, los expertos señalan que la bacteria probablemente ha moderado su virulencia con el tiempo. "No les resulta beneficioso eliminar a todos sus huéspedes", explicó el Dr. Marcelo Rodríguez Fermepin, jefe del laboratorio de Virología del Hospital de Clínicas.
El especialista además indicó que el microorganismo mantiene un ciclo que involucra pulgas y roedores, y que los humanos hemos desarrollado mayor resistencia mientras la bacteria se volvió menos letal. En Argentina, la vigilancia epidemiológica permanece atenta, aunque los riesgos de un caso autóctono se consideran muy bajos en la actualidad.




