Tras las tormentas que azotaron el Área Metropolitana durante la madrugada, la 52ª Peregrinación a Luján prosigue con normalidad. Poco después del mediodía las lluvias cesaron, permitiendo que miles de fieles continúen el recorrido de los cerca de 60 kilómetros desde San Cayetano (en Liniers) hacia la Basílica.
La marcha oficial partió alrededor de las 10 de la mañana desde el Santuario de San Cayetano, aunque muchos devotos iniciaron la caminata durante la madrugada a pesar de las precipitaciones. Se estima que más de dos millones de personas participarán durante el fin de semana.
La jornada se desarrolla bajo el lema "Madre, en tu abrazo nos reconocemos hermanos" y cuenta con la Imagen Peregrina de la Virgen encabezando el cortejo. La misa central será el domingo a las 7 de la mañana, con la presencia del arzobispo de Buenos Aires, Jorge García Cuerva.
El dispositivo de asistencia es considerable: efectivos policiales, helicópteros, drones de monitoreo, hospitales móviles, ambulancias y un helicóptero sanitario acompañan a los peregrinos. Además, hay cinco puestos de alimentación, 80 baños químicos, y aproximadamente 6.000 voluntarios trabajarán en las dos jornadas para facilitar el recorrido.
La ruta atraviesa los municipios de Tres de Febrero, La Matanza, Morón, Ituzaingó, Merlo, Moreno y General Rodríguez. Trenes Argentinos habilitó un esquema especial en el corredor Moreno-Mercedes para el traslado de los peregrinos, mientras que el Centro de Operaciones de Emergencias coordina en tiempo real desde la Universidad Nacional de Luján.
Esta es una tradición que se realiza de forma ininterrumpida desde hace casi 50 años, consolidándose como uno de los eventos religiosos más masivos del país.




