El Gobierno nacional enfrenta críticas por la forma en que contrató los servicios para organizar los eventos de la visita del papa León XIV a Buenos Aires. En lugar de una licitación pública transparente, optó por una compra directa de 5,6 millones de dólares a la empresa DF Entertainment, decisión tomada desde la Jefatura de Gabinete que conduce Diego Santilli.
La periodista Camila Dolabjian, de Radio Rivadavia, reveló que la adjudicación se hizo sin mecanismos de control estatal habituales. "Se armó revuelo por la adjudicación, no por licitación sino por compra directa a una empresa del armado de la visita del Papa", explicó sobre la contratación para los eventos en el Monumento a los Españoles y la vigilia papal.
Lo que agrava el caso es el historial de la empresa beneficiada. DF Entertainment aparece vinculada a un episodio anterior en el Estadio Luna Park, donde la iglesia habría simulado una competencia de oferentes para favorecer de antemano a esta misma compañía. Las obras en el Luna Park avanzaron violando leyes de protección del patrimonio histórico, según informó Dolabjian.
El patrón se repite: excepciones normativas y favoritismo. La periodista señaló que "se avanzó a pagar un canon mayor por el hecho de demoler el estadio existente y construir uno mucho más grande a pesar de que está prohibido".
La justicia porteña ya investiga las autorizaciones otorgadas a la constructora. El resultado de esas investigaciones definirá si hubo irregularidades en el accionar del Poder Ejecutivo.




