Martín Palermo volverá a enfrentarse a Boca este sábado como entrenador, pero con una estadística que lo persigue desde que dejó los botines: nunca ha ganado ante el club donde fue ídolo y máximo goleador histórico.
El balance es concreto: nueve partidos sin victorias, tres empates y seis derrotas. En total, sus equipos metieron 10 goles pero recibieron 21. Solo cosechó 3 puntos de 27 en disputa, lo que representa apenas el 11,1% de efectividad.
Todo comenzó el 8 de diciembre de 2012, cuando dirigía a Godoy Cruz. En su regreso a La Bombonera, el conjunto mendocino ganaba 1-0, pero Boca lo dio vuelta y se impuso 2-1. Ese fue el patrón: intentos fallidos con Godoy Cruz (dos empates en 2013), experiencias negativas con Arsenal (derrota 4-2 en La Bombonera, empate 1-1 en Sarandí) y después con Aldosivi (dos derrotas: 3-0 y 2-1).
Como técnico de Platense, los últimos dos cruces también le salieron mal. Boca ganó 3-1 en febrero de 2023 y revalidó el resultado en agosto del mismo año en la Copa de la Liga.
La ironía es brutal: como futbolista, Palermo convirtió 236 goles en 404 partidos con la camiseta azul y oro. Como entrenador, no ha podido quebrar una racha que se ha vuelto casi mágica en su contra.
Este sábado, cuando Platense reciba a Boca en Vicente López por la quinta fecha del Clausura, Palermo tendrá su décima oportunidad para cambiar la historia. Será la primera vez que intente vencerlos siendo local, lejos de La Bombonera.




