Nicolás Russo, presidente de Lanús, salió a cuestionar la gestión del arbitraje en el fútbol argentino luego de la derrota de su club ante Boca por la mínima, como local. El punto de inflexión fue un contacto a los 12 minutos del primer tiempo, cuando el delantero Leonel Flores pisó con la suela la rodilla del lateral Sasha Marcich sin recibir tarjeta roja.
Aunque Russo eximió de responsabilidad al árbitro Pablo Dóvalo, señaló directamente al juez del VAR, Germán Delfino, a quien acusó de manejar mal la infracción. El mandatario aseguró haber solicitado hace seis meses que Delfino no dirija más partidos de Lanús, y ahora exigió que sea sancionado.
El presidente también cuestionó la premiación de Delfino con la dirección de un partido en Arabia Saudita, y anunció que la relación del club con la AFA cambiará a partir de ahora.
En sus críticas más amplias, Russo apuntó contra Federico Beligoy, director nacional de arbitraje, asegurando que "ya cumplió un ciclo" y pidió un cambio en esa dirección. Aunque reconoció que Argentina tiene "los mejores árbitros del mundo", denunció un desmanejo general de la arbitraje.
Sobre Tapia, Russo valoró su "buena gestión, impecable en lo administrativo" que permite pagos al día, pero advirtió: "Lo putean en todas las canchas por los árbitros y yo se lo dije".
Venta de Aquino
Lanús también confirmó la venta del mediocampista Dylan Aquino al Royale Union de Bélgica por seis millones de euros netos, con una cláusula de plusvalía del 15% en futuras ventas. Russo describió la operación como una "baja sensible" pero necesaria para equilibrar las cuentas del club, que enfrenta un déficit operativo por sus actividades sociales y futbolísticas.




