La oposición mantiene su convocatoria a sesión para el próximo jueves en la Cámara de Diputados, aunque enfrenta un escenario adverso: reconocen de antemano que los números no llegarán al quórum de 129 legisladores necesario para abrir la sesión.
El nuevo fallo de la Corte Suprema que restableció la vigencia de la Ley de Tierras complicó los planes de la oposición. Ese era el punto central del reclamo y ahora los diputados dialoguistas —muchos cercanos al oficialismo— tienen menos incentivos para concurrir al recinto.
Aun así, bloques como Unión por la Patria, Provincias Unidas, el Frente de Izquierda y sectores de Argentina Federal insisten en sesionar. Argumentan que el DNU 70/23 sigue siendo anticonstitucional y que la decisión judicial no cambia la necesidad de que el Congreso se pronuncie.
La sesión también incluye dos temas que podrían atraer apoyos: una ley de discapacidad y otra sobre sobreendeudamiento familiar, ambas con potencial consenso transversal. Sin embargo, ese atractivo parece insuficiente para compensar la caída de legisladores tras el fallo de la Corte.
Los diputados de la oposición plantean una estrategia de último recurso: si no consiguen quórum, buscarán que quede claro quiénes se ausentan y, por lo tanto, quiénes se definen en favor de la desregulación territorial.
"La protección de nuestra tierra no puede depender de cuánto dure una medida judicial", manifestó Pablo Juliano, diputado de Provincias Unidas, en las redes sociales, pidiendo que el Gobierno no use el fallo como excusa para eludir al Congreso.




