La oposición convocó a sesión especial para el 15 de octubre con un objetivo ambicioso: anular el decreto 70/23, que derogó leyes clave de tierras y alquileres, además de legislar sobre discapacidad y ayuda a deudores morosos.
El problema: los números no dan. Para lograr los 129 votos necesarios, el peronismo y sus aliados necesitarían que bloques que suelen colaborar con el Gobierno —como Argentina Federal e Independencia— les den quórum. Y eso está lejos de ser seguro.
La trampa del decreto 70/23
Al incluir el rechazo al megadecreto en el temario, la oposición buscaba pescar votos con temas sensibles: discapacidad y morosos. Algunos gobernadores han empezado a distanciarse del oficialismo en estos temas. Pero aquí entra en juego un cálculo más grande: el decreto 70/23 toca intereses inmobiliarios poderosos, además de derogaciones que afectan directamente a provincias.
Un diputado dialoguista fue claro: "La inclusión del 70/23 va a espantar a algunos gobernadores. Entonces dudo que den quórum".
Provincias en conflicto
Los tres diputados misioneros de Argentina Federal tienen razón para rechazar el decreto: eliminó el Instituto Nacional de la Yerba Mate (INYM), un organismo central para la economía de Misiones. Probablemente voten a favor.
Pero los diputados de Salta, Formosa, Neuquén y Catamarca están en otra posición. Sus gobernadores —Gustavo Sáenz, Rolando Figueroa y Raúl Jalil— están en París en la comitiva de Milei. El Gobierno libertario los tiene en una posición incómoda: colaborar con el rechazo al decreto puede enfadarlo, mientras que abstenerse daña su imagen ante el electorado local.
La sesión está en la cuerda floja.




