La obesidad afecta a 4 de cada 10 adultos en Argentina, pero la mayoría desconoce su situación. Un relevamiento reciente del Hospital de Clínicas de la Universidad de Buenos Aires reveló un dato preocupante: de las personas evaluadas, solo el 36% había recibido alguna vez un diagnóstico profesional de obesidad, aunque 8 de cada 10 presentaba la enfermedad.
El estudio, realizado durante la Semana de la Obesidad 2026, evaluó a 320 personas para detectar factores de riesgo. Casi dos tercios no sabían que vivían con obesidad, lo que refleja la falta de detección activa en la atención médica de rutina.
La Dra. Pilar Quevedo, jefa de la División Nutrición del Hospital de Clínicas, explicó que el diagnóstico es sencillo: "Con una medición simple de peso, talla y cintura a cargo de un médico de familia ya es posible detectar la enfermedad y cambiar la realidad de la persona". La detección temprana es crucial para evitar complicaciones graves.
Entre los evaluados, los riesgos detectados fueron significativos: 4 de cada 10 presentó riesgo cardiovascular alto o muy alto, más de 1 de cada 3 sufría hipertensión, y casi 1 de cada 3 tenía hígado graso. También se encontró osteoartrosis en el 31%, diabetes en el 19% y pérdida de masa muscular en el 10%.
El impacto en la funcionalidad física fue notable: 9 de cada 10 personas evaluadas mostró alteraciones en pruebas de movilidad básica, evidenciando que la enfermedad afecta mucho más allá del peso, impactando en la capacidad cotidiana de movimiento y bienestar emocional.
En tanto, casi 2 de cada 10 niños y adolescentes argentinos entre 5 y 17 años padece obesidad, según datos del Ministerio de Salud, mostrando que el problema comienza temprano y requiere atención inmediata.




