El Congreso Nacional analiza una reforma integral a la ley de biocombustibles que modificará los porcentajes de mezcla obligatoria en las naftas y diésels que se comercializan en el país.
El proyecto busca impulsar la industria regional: la producción de azúcar en el norte y la de aceite de soja en el centro se verán beneficiadas con mayores volúmenes de demanda.
Cambios en el bioetanol
El porcentaje de mezcla de bioetanol en las naftas se mantendrá en 12% durante un año desde que se sancione la ley. Luego subirá hasta 15%. Dentro de ese total, el 6% provendrá de caña de azúcar (principalmente de Tucumán) y otro 6% de maíz. Este incremento podría aumentar significativamente la demanda de etanol producido en el norte.
Cambios en el biodiésel
El biodiésel pasará de corte obligatorio del 7% al 10%, que entrará en vigor doce meses después de la sanción de la ley. Para empresas pequeñas no integradas en grandes grupos, la ley fija una protección: el corte obligatorio bajará progresivamente hasta 4% en 2031, garantizándoles una porción del mercado asegurada durante varios años.
El gobierno podrá hacer excepciones a la mezcla obligatoria en casos específicos: diésel para embarcaciones fluviales y marítimas, minería, centrales eléctricas y regiones frías patagónicas como El Chocón quedarán exceptuadas de esta exigencia, junto con otros usos especiales que determine la autoridad de aplicación.
La iniciativa aún requiere aprobación en la Cámara de Diputados.




