James Heckman, ganador del Premio Nobel de Economía en 2000, se pronunció a favor de las medidas de desregulación impulsadas por el Gobierno. Durante su participación en un evento organizado por la Fundación Libertad y Progreso, el economista calificó como "muy importante" el experimento de abrir los mercados y la actividad económica.
"Es un factor alentador que abre nuevas oportunidades", agregó Heckman, quien también se mostró optimista respecto al futuro económico del país.
Más allá de la economía tradicional, el Nobel también abordó la inteligencia artificial y su impacto en la sociedad. Reconoció que las nuevas tecnologías crean oportunidades, aunque advirtió que algunos sectores y trabajadores pueden verse afectados en el corto plazo.
"Cuando se creó el automóvil, sacó gente del mercado pero también creó nuevas oportunidades", ejemplificó. Heckman insistió en que la clave está en adoptar estas herramientas desde una perspectiva constructiva, permitiendo que los emprendedores las aprovechen para desarrollar nuevas actividades y ser más eficientes.
"Los seres humanos seguimos teniendo capacidades que la IA no posee. No podemos rechazar lo nuevo solo porque trae cambios; siempre habrá innovaciones", concluyó.
Heckman recibió su Premio Nobel por desarrollar un método estadístico que corrige sesgos en datos de investigación, especialmente cuando los participantes se autoseleccionan. El "método Heckman" permite analizar la realidad de forma más justa y completa en estudios científicos y económicos.




