Mientras el país pierde firmas empleadoras a ritmo acelerado, Neuquén destaca como la única provincia con balance positivo. En julio, la región registró 18 nuevas empresas, lo que representa un incremento del 0,2% en su tejido empresarial privado.
El dato contrasta fuertemente con la situación nacional. En el mismo período, Argentina contabilizaba 475.822 empresas empleadoras activas, una cifra que significa una caída del 3,1% respecto a julio del año anterior. En números concretos: perdió 15.350 firmas en ese lapso.
Este es el resultado de veintinueve meses consecutivos de descensos. La caída no es pareja: solo cuatro de las dieciocho actividades económicas registraron crecimiento, mientras que catorce se contrajeron. El golpe más duro llegó al Comercio (6.405 empresas menos, una baja del 4,4%), al transporte y almacenamiento (2.694 firmas menos, caída del 7,7%), a la Industria (2.615, reducción del 5,5%) y a los Servicios inmobiliarios (1.438, descenso del 5,3%).
En el territorio bonaerense, la situación es particularmente crítica. El AMBA —la zona de mayor densidad económica del país— arrastra una reducción significativa de empresas.
¿Qué sostiene a Neuquén? La Construcción, que creció un 9,3% interanual. Ese impulso es el que explica el desempeño distinto de la provincia, claramente vinculado a la actividad energética de Vaca Muerta y los proyectos que genera en la cadena de valor local.
De las 24 jurisdicciones subnacionales, 23 retrocedieron. La Rioja mostró la caída más profunda con una baja del 16,6%, mientras que CABA descendió 1,3% y La Pampa 1,7%. Neuquén sigue siendo la excepción que confirma la regla económica actual.




