La cartera sanitaria provincial avanza en un plan para disminuir el consumo de plásticos en los establecimientos de salud, una iniciativa que busca proteger el ambiente y optimizar recursos. Los hospitales generan entre 1 y 10 kg de residuos diarios por cama, con una porción significativa de plásticos que muchas veces son prescindibles o se usan en exceso.
La Mesa de Salud y Cambio Climático impulsa la desplastificación y mejor gestión de residuos como líneas prioritarias de trabajo. El 3 de julio se conmemoró el Día Internacional Libre de Bolsas de Plástico, una fecha que renueva el debate sobre cómo estos materiales pueden tardar cientos de años en degradarse, acumulándose en el ambiente hasta alcanzar puntos críticos de contaminación.
Desde el sector recuerdan que no hay salud humana sin salud ambiental. Los plásticos mal gestionados terminan en rellenos sanitarios o incinerados, contaminando tierra, agua y aire. En los hospitales, los elementos más utilizados son bolsas, vasos, cubiertos, bandejas, envoltorios, y materiales de atención asistencial como camisolines, jeringas y envases de sueros.
Un proyecto piloto en el Hospital Cutral Co - Plaza Huincul demostró el alcance del cambio. En dos años, se reciclaron 2.400 kg de plásticos y se generó un ahorro de 2.480 dólares en costos de tratamiento. La reducción equivale a evitar la contaminación de 1,6 automóviles en un año completo.
Actualmente se reemplazan plásticos descartables por reutilizables en alimentación, se reduce el uso de bolsas de residuos y se elimina gradualmente el plástico de un solo uso en servicios clave como terapia intensiva, pediatría y guardias.




