El gobernador Rolando Figueroa participó de un encuentro binacional en Concepción, Chile, donde se trataron temas de integración comercial, energética y logística entre Neuquén y la región del Biobío. El foco principal fue el fortalecimiento de conexiones viales y comerciales entre ambas jurisdicciones.
Figueroa anunció que en marzo comienza la pavimentación del paso internacional Pichachén, una obra que forma parte de un ambicioso plan de conectividad con Chile. "Aquel paso olvidado será realidad", afirmó el gobernador, refiriéndose a una frontera que ha permanecido en el olvido administrativo durante décadas.
El plan integral incluye la construcción de más de 750 kilómetros de rutas que conectarán 20 pueblos y 20 lagos, además de vincular todos los pasos internacionales con Chile. Actualmente, Neuquén tiene tres pasos fronterizos pavimentados, y el gobierno proyecta completar tres más en los próximos años.
Las obras de infraestructura responden a una estrategia de crear un corredor bioceánico que permita conectar a Argentina con los puertos de la región de Biobío, en el Pacífico. Figueroa explicó que el corredor podría extenderse desde Río Negro, La Pampa o Buenos Aires hacia el norte de Neuquén y luego hacia Chile.
En el corto plazo se completará la pavimentación del paso Mamuil Malal, también prevista para marzo. El asfalto del paso Hua Hum está proyectado para iniciarse en 2028. Según Figueroa, "estamos haciendo en cuatro años lo que la provincia de Neuquén hizo en toda su historia".
Durante el encuentro también se analizaron oportunidades concretas de integración, como la profundización de intercambios gasíferos y la posibilidad de que Biobío se convierta en una salida logística para el gas de Vaca Muerta. Figueroa destacó que con apenas el 1,5% de la población nacional, Neuquén es la cuarta provincia que más exporta del país y aporta más del 6% del Producto Bruto Interno.




